Unión de Rugby de Mar del Plata

Cuando el análisis de video cambió el juego

Ramiro Bibiloni es una de las piezas que componen la maquinaria de Mar del Plata Club, vigente campeón del Regional Pampeano A, que también dominó la primera fase de la versión 2019 de este torneo. Su función es el análisis de vídeo, y gracias a las herramientas que le provee la tecnología, logra captar el detalle y acortar el margen de error.

Por Rodrigo Barcia

Sólo con levantar la vista desde el borde de la cancha 1 de Mar del Plata Club basta para encontrarlo. Inconfundible, arriba en el mangrullo, sentado en su silla, Tablet en mano, y con una recolección de datos jugada a jugada que es bajada en tiempo real para que el Staff pueda tener información on demand para ajustar detalles en el entretiempo.

Ramiro Bibiloni está ahí. O también en la semana, enviándole a cada jugador una parte de su partido con cosas a corregir. Un método de trabajo que llegó a Mar del Plata Club de la mano de Hudl y Sport Code, dos softwares de análisis de vídeo y almacenamiento que le dieron a los de Santa Celina una salto de calidad, más allá que él, con la seriedad y humildad que lo caracteriza, le quite mérito al asunto y diga que es “todo de los jugadores”.

Pero el idilio entre este fanático de Pink Floyd y Mar del Plata Club tiene su inicio allá por el año 1978. Mientras que Roger Waters empezaba a darle vida a “The Wall”, uno de los discos más icónicos que tuvo la banda británica, Ramiro comenzaba con su camino en nuestra ciudad.

“Mi primer recuerdo es de 1978 recién llegado de Los Tordos de Mendoza , con todo el miedo de tener compañeros y entrenadores nuevos” , apunta. Y agrega que ”adaptarme a un club y un ámbito que desconocía fue complicado. Con el tiempo lo fui superando y mis amigos ‘Polo’ Branderiz y Julio García fueron fundamentales en ese paso tan difícil para mí”.

Más allá que se reconoce como tal, el término analista de vídeo no le sienta del todo cómodo, según él, “soy básicamente un entrenador de infantiles. Me identifico plenamente con ese rol aún hoy “, y cuenta como llega esta función a su vida: “Fue por casualidad, algo que yo no tenía en mente como objetivo . En 2005/2006 ayudé a Tomás Nutter y Guido Román que entrenaban la primera con planillas de un modelo australiano de Test. La completaba durante el partido y se las entregaba al terminar”.

Luego del comienzo analógico, llegó la imagen: “en 2007 me convocan del Plantel Superior para colaborar con la Intermedia, allí conozco a “Gorí” Amengual, actual vicepresidente de la Unión de Rugby de Mar del Plata, con quien empezamos a trabajar con VHS . Avanzar y rebobinar todo el tiempo los video cassettes, y anotar en cuadernos o individuales de papel del restaurant era mi tarea , mientras me enseñaba de rugby competitivo y a la vez de Análisis de Video “.

De las viejas video caseteras a las computadoras lo separaba un paso, o mejor dicho, un software. El primero que le dio otras herramientas para desarrollarse mejor aún en esta nueva faceta que estaba explotando. El “Pelado” sigue su relato y cuenta que “en 2010 o 2011, no recuerdo bien , el club compra la primer versión SSPot de Eduardo “Ruso” Zapiola y Santiago Plaza . Digamos que ese fue el primer software de seguimiento deportivo que aprendí a manejar. Evolucioné muchísimo con este programa hasta que me di cuenta que el paso a seguir era comprarme una Mac “.

Esta historia iba a tener un capitulo esencial para que nuestro protagonista diera el salto de calidad y se convirtiera en lo que es hoy. Ramiro marca cómo un hito fundamental la llegada de Carlos Muñoz a su vida. “Mi rol como analista se define antes y después de conocer a Carlitos Muñoz”, afirma enfáticamente. “Me enseñó no sólo a manejar los programas de alto rendimiento como Game Braker y SportCode Elite Review , sino también a ‘profesionalizarme’ siendo un amateur. Cambió absolutamente todo con “Carlitos”, lo hizo desinteresadamente y me dedicó horas con absoluta paciencia y dedicación”. Para Bibiloni, el analista de vídeos de Las Leonas le dio el envión necesario para mejorar y el agradecimiento es total: “No tengo palabras para agradecerle todo lo que me enseñó .Su generosidad es infinita, hasta miró un partido de rugby conmigo en el mangrullo del club para enseñarme a usar el Icoda en el Ipad. Le debo todo”.

Sería necio no reconocer que la tecnología está metida en todos los ámbitos de nuestra vida, y el deporte no es la excepción. Desde las mediciones en GPS hasta los drones para filmar entrenamientos, el análisis de vídeo es parte del menú de muchos cuerpos técnicos de distintos deportes en nuestro país. Para Ramiro, el análisis “es imprescindible”, pero acota que para medir el alcance de estos avances, los protagonistas son otros. “La respuesta a la pregunta de si sirve o no el análisis de vídeo la tienen los entrenadores y los jugadores”, sugiere. Y agrega que “la ‘Nona’ Urrutia, con quien trabajo desde de 2013, podría contestarte con exactitud . En mi humilde opinión , es esencial para la corrección de errores conceptuales y de sistema , y en menor medida de errores individuales . Hoy el jugador está pendiente de tener disponible el vídeo con las indicaciones del Head Coach y para ‘verse’ en acción”.


Partiendo desde lo general a lo particular, Ramiro Bibiloni apunta que en Mar del Plata Club “desde la llegada de los VHS hasta la plataforma Hudl, el cambio fundamental es la inmediatez con que los entrenadores y jugadores acceden al partido y al análisis de video en línea . Hoy un jugador a la noche tiene el partido que jugó esa tarde y a las 24 hs tiene el análisis de video elegido y dirigido por su Head Coach , que en el caso de MDP Club está totalmente adaptado a las necesidades de Rafael Urrutia, la persona que dirige este plantel desde 2013 y responsable máximo de este proceso . Los resultados están a la vista”.

Y, para finalizar, nos agrego algo más: “desde el año pasado incorporamos en la plataforma a la M19 con la misma plantilla que la primera. Eso nos permite que el jugador que sube a Plantel Superior ya conozca la interfase con la que trabajamos”.

El futuro llegó hace rato, y en Mar del Plata Club vino a cambiarlo todo.