El idioma universal

Federico Mavers es jugador de Unión del Sur e irá a representar a la Argentina con el Seleccionado de Sordos, que emprenderá una gira a Nueva Zelanda que los llevará a enfrentar a los Deaf All Blacks en Auckland. Una historia de superación ovalada.

Por Rodrigo Barcia

En la vida hay cosas que nos definen. Por ejemplo, podemos decir que a Federico Mavers lo define, el rugby, el azul, rojo y blanco de Unión del Sur, aunque su corazón se quedó en Jockey Club, que está esperando que sea domingo para ver el último capítulo de Games Of Thrones, o que sea 25 de mayo para aterrizar en Auckland, lugar en donde enfrentará a Nueva Zelanda vistiendo la camiseta de Argentina.

Fede es hipoacúsico de nacimiento. Es decir, que entre sus dos oídos tiene perdida de un 70% de la audición, y nos representa en el Seleccionado Argentino de Deaf Rugby. Un detalle no menor, ya que es uno de los pocos que tiene el privilegio de ser parte de un combinado nacional estando radicado en nuestra Unión. Otra particularidad que termina de definir a nuestro personaje.

Con la valija a medio preparar, el fullback que actúa en el equipo de La Josefa siente este viaje cómo la culminación de un camino que llevó a todo el Seleccionado de R.S.A a diferentes concentraciones, a vender camisetas para costear parte de la giras, a hacer rifas y a enfrentar a equipos de otras uniones, como Santa Rosa Rugby Club. “Me tomo toda esta experiencia con mucho entusiasmo, dedicación y entrenando muy duro para llegar lo mejor posible a Nueva Zelanda”, apunta Federico y agrega que “Tenemos que ir con actitud y concentración, al rival lo vemos bastante bien y va a ser difícil”.

Los neozelandeses suelen ser un hueso duro de roer con una pelota ovalada en la mano, y nuestro representativo lo sabe bien: El 23 de abril de 2016 jugaron el primer test match entre ambos conjuntos, que fue derrota por 19 a 15 en la Tablada. Siete días más tarde se volvieron a ver las caras en Jujuy, y la taba se volvió a decantar para el lado de los “Hombres de negro”. En aquel tercer tiempo jujeño, ambos conjuntos prometieron revancha en tierra kiwi, y entre el 26 de mayo y el 1 de junio se disputarán tres nuevos encuentros, otra vez con Mavers como protagonista.

“Vamos con la idea de jugar con pasión, juego limpio y diversión”, enumera el ex Jockey y se anima a soñar un poco más: “Y sí, queremos ganarles y traer la copa tan ansiada para nuestro país”. Para el popular “Budy” representar a su país es algo que le “genera un orgullo muy grande”, y destaca el crecimiento de este Seleccionado, apuntalado por “muchísimo sacrificio, esfuerzo y compromiso de parte de todos los que componemos R.S.A y la preciada ayuda de nuestros familiares y amigos”.

Cuando la bandera Argentina flamee alto en Nueva Zelanda, a Federico Mavers lo invadirán sentimientos de todo tipo. Para él, calzarse la elástica celeste y blanca es “lo más Preciado, lo más importante siento una gran felicidad y una responsabilidad absoluta”. Además agrega que “creo que sentiré el orgullo de saber que estoy vistiendo los colores de mi patria, mi tierra, y representando junto con ella a mi familia, mi novia, mis amigos y mis compañeros de ruta”.

De corazón Jockero (“Al Jockey le debo todo, ahí me crié, di mis primeros pasos en este deporte llevado por mi hermano German. Y fue una época hermosa que Siempre la llevaré en mi corazón”) hoy es forma parte de Unión del Sur. “A CUDS le tengo un agradecimiento absoluto por recibirme y fortalecer mi práctica, que me llevó a estar hoy acá”, agrega enfáticamente. Cabe destacar, que desde la Josefa ya salió otro jugador con ADN “albiceleste”, Juani Molina, un logro para reflejarlo en las paredes de su flamante quincho.

“Mi representación no sólo incluye a mi país, sino a el Club y a mi amada ciudad de Mar del Plata”, cierra Federico Mavers con el pecho que le explota de orgullo, ansiedad y expectativa por medirse con sus pares de Nueva Zelanda. En un hecho en donde las palabras no hacen mella, “Fede” se expresa con el idioma universal, el del Rugby.